EL GUETO

EL GUETO

Te confinaste en un gueto
por propia decisión tuya,
no existe nada que obstruya
escapar de tal aprieto.
Preso tras el parapeto
de tu zona de confort,
tu dignidad y tu honor
la has rifado como en feria,
vives en la periferia
donde pudre el mal olor.

En ese gueto perverso
no eres tú quien pone reglas,
para subsistir te arreglas
y encerrado estás, inmerso.
Afuera hay otro universo
que tu mente ni imagina, ¹
no conoces más doctrina
que la de “vivir el hoy”,
una mentira que estoy
convencido que es dañina.

En tu mísera existencia
no tienes otro propósito
que el de llenar tu depósito
mendigando la demencia.
Muy sometido a la influencia
de las drogas y el alcohol,
no sabes cuál es tu rol,
tampoco mucho te importa,
y solo te reconforta
el ruido y el descontrol.

Escúchame, no seas terco,
¡escapa ya de esa isla!
La conducta que te aísla
cierra alrededor un cerco.
A la faena va el puerco
atrapado en un corral,
come, engorda, no está mal,
pero no tiene futuro,
más que un infeliz conjuro
de holocausto funeral.

Sé que tú puedes, escucha,
de onda va mi sugerencia,
no sé si es buena mi ciencia
pero he vencido en la lucha.
Debes destruir la capucha
que te obnubila la mente,
mira el bien y sé consciente,
trabajador y educado,
te la han impuesto engañado,
el que te la ha puesto, miente.

Podrás salir, con arrojo
y respirar aire puro,
siempre hay rendija aunque oscuro
sea un claustro con cerrojo.
Aunque pises el rastrojo
flores habrá, te prometo,
la vida es un gran secreto
que se te ha de revelar,
pero tienes que escalar…
¡Ven conmigo! Sal del gueto.

©Rubén Sada. 31/10/2018.

1) Alegoría de la caverna, de Platón.

Los que se autoconfinan en un gueto cultural, se marginan ellos mismos y se autocondenan a un futuro trágico, donde se les cerrarán muchas puertas laborales y educativas, junto con la posibilidad de tener una mejor calidad de vida. Un alto porcentaje de niños argentinos, nacen en hogares marginales (guetos o villas), fabricados por sucesivos gobiernos democráticos que se dedicaron a expoliar los dineros de la gente para enriquecerse ellos mismos y sus parientes. En esos guetos marginales, a los “planes sociales” les dicen “sueldo”, a los hijos “guachos” y a salir a robar, “trabajo”. El ejemplo siguiente, es un clásico de algunos jóvenes de Argentina, que solo por su forma de pronunciar, de hablar (en lenguaje carcelario, tumbero) y mala conducta y en algunos casos mala apariencia, serán incapaces de conseguir un trabajo decente en toda su vida, siendo por lo tanto marginados sociales condenados a la pobreza, a la indigencia o al delito. Vean este ejemplo:

 

Subtítulos:

 

Los gobiernos argentinos de los últimos 35 años han creado y fomentado una cultura delictiva de la que será muy difícil recuperar al país sin derramamiento de sangre inocente, porque estos individuos no tienen ninguna posibilidad de recuperarse. Esta cultura marginal también llegó a la mujer, quien tampoco escatima violencia armada para conseguir sus fines delictivos. ⇓⇓⇓⇓⇓⇓⇓⇓

 

 

 

 

 

 

 

 

Rubén Sada

Escritor de poesía en castellano, editor y redactor. Currículum, AQUÍ.

Rubén Sada escribió 1543 entradas

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