BERNAL (Autor: Juan Arrestía, de su libro “Por esas calles de Quilmes”)

BERNAL

I

De la estación de Bernal
hasta la calle Belgrano
si habremos andado, hermano,
cuando aún estaba el Ideal.
Viejo y querido Bernal
de una época de oro,
hoy como muchos añoro
tu romántico pasado,
que aunque lejos ha quedado
dentro del alma atesoro.

II

Moderna edificación
y suntuosas galerías
matan la policromía
de esa lejana visión.
Cuando el timbre la función
del viejo cine anunciaba
y el taconear se escuchaba
del pintudo Robertino
que con el tango argentino
por esos tiempos tallaba.

III

Cuando allá en los Papeleros
bailaba el Chino Fatiga
luciendo como una espiga
su estampa de milonguero.
Allí se jugaba entero
su amor por el dos por cuatro
mientras la Tita Galatro
representaba a Bernal,
allá en Radio Nacional
y también por los teatros.

IV

Honor y Patria ¡Salud!
Mi viejo cuadro glorioso
que nos llenaste de gozo
allá por la juventud.
Fuiste acá en la zona sud
representante cabal
de esa hinchada que en Bernal
vitoreaba tus colores
¡viejo club de mis amores!
Has sido, y sos inmortal.

V

Agustín Bardi ¡Salute!
Viejo y querido maestro
que enalteciste lo nuestro
con tus tangos bien debute.
Hasta los mismos franchutes
en París, su capital,
aún bailan lo que en Bernal
por vos un día nacieran
tangos de estirpe orillera
pero de garra inmortal.

VI

Tino Tori ¡gracias Tino!
Por aquellas carcajadas
que con tu fina humorada
sembraste por el camino.
Fuiste del teatro argentino
genuino representante
mientras Guido, el gran cantante
de hermosa y lírica voz
triunfaba llevando en pos
a Bernal siempre adelante.

VII

Viejo Marcelo Ruggero,
los tanos que interpretaste
en el alma los dejaste
de todo un país entero.
Gracias Marcelo Ruggero,
artista dúctil, cabal,
también fuiste de Bernal
aunque en Don Bosco vivías,
sé que por esto sentías
un cariño sin igual.

VIII

Vieja barriada escuchame:
no creas que me olvidé
si es que aún no te nombré
te lo ruego, perdoname.
Esquinas de Villa Crámer
que ayer nos vieron pasar
cuando íbamos a bailar
al Giusepe Verdi aquel
donde tocaba Berté
y Rosi y Bianchi a la par.

IX

Cuando en la puerta parados
del viejo café Regina
veíamos pasar las minas
de la Fábrica de Hilados.
Muchos años han pasado
pero aún me parece ver
a José Cheli caer
con su fuelle y con presteza
darle al tango sin pereza
hasta el otro amanecer.

X

Cuando frente a la estación
la estatua de Mitre estaba
y en el café se escuchaban
las quejas del bandoneón.
Tocadas con emoción
por Acosta y por José
también Chochi dos por tres
con su guitarra caía
y entre los tres componían
un trío, gloria de ayer.

XI

Viejo Bernal, hoy al verte
tan moderno, tan pujante,
marchando siempre adelante
airoso sin detenerte,
mis versos quise ofrecerte
en nombre de los que ayer
han sabido recorrer
tus barrios, calles, veredas,
de lo cual ya nada queda
ni volveremos a ver.

Autor: Juan Arrestía (de su libro POR ESAS CALLES DE QUILMES)

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Rubén Sada

Escritor de poesía en castellano, editor y redactor. Currículum, AQUÍ.

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